Poesía, literatura y perfomances
Sueños, Rastros de Luz y el Cántico Espiritual - Parte 2
AVISO a los que navegan entre los mares de la rapidez y el (excesivo) consumo digital de imágenes y pantallas varias. Estos vídeos, y por lo general, toda mi obra artística, están pensados para la contemplación y la mirada atenta, silenciosa y poética de las cosas y de la realidad que me rodea. Con una disposición receptiva del silencio, la mirada se vuelve sencilla y abierta al misterio de la vida y a su Belleza.
Estos vídeos son fruto de lo vivido y experimentado en el dolor, tanto físico como emocional durante este último año. Aún en las tempestades más oscuras de la vida, los sueños y los anhelos más profundos no dejan de habitar en el corazón e incluso se pueden volver más luminosos.
“Sueños, Rastros de luz y el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz” es una obra artística audiovisual (vídeoarte) dividida en dos partes. La primera parte son los sueños, aquellos anhelos que habitan en lo más profundo del corazón. En la segunda parte, los Rastros de Luz, obra gráfica, fruto o consecuencia de los sueños, inspirada también en el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, son una secuencia de dibujos en los que la luz es pintada en la oscuridad del papel negro. Con la sanguina blanca he pintado la luz y no al revés, así como también cuando se enciende una lámpara en medio de la noche, he querido dibujar la luz en la oscuridad del papel.
Sueños, Rastros de Luz y el Cántico Espiritual - Parte 1
AVISO a los que navegan entre los mares de la rapidez y el (excesivo) consumo digital de imágenes y pantallas varias. Estos vídeos, y por lo general, toda mi obra artística, están pensados para la contemplación y la mirada atenta, silenciosa y poética de las cosas y de la realidad que me rodea. Con una disposición receptiva del silencio, la mirada se vuelve sencilla y abierta al misterio de la vida y a su Belleza.
Estos vídeos son fruto de lo vivido y experimentado en el dolor, tanto físico como emocional durante este último año. Aún en las tempestades más oscuras de la vida, los sueños y los anhelos más profundos no dejan de habitar en el corazón e incluso se pueden volver más luminosos.
“Sueños, Rastros de luz y el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz” es una obra artística audiovisual (vídeoarte) dividida en dos partes. La primera parte son los sueños, aquellos anhelos que habitan en lo más profundo del corazón. En la segunda parte, los Rastros de Luz, obra gráfica, fruto o consecuencia de los sueños, inspirada también en el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, son una secuencia de dibujos en los que la luz es pintada en la oscuridad del papel negro. Con la sanguina blanca he pintado la luz y no al revés, así como también cuando se enciende una lámpara en medio de la noche, he querido dibujar la luz en la oscuridad del papel.
Attende Domine, un canto en los claros del bosque
Un canto, un bosque, unos claros. En el caminar de un lugar donde la luz se filtra a través de los árboles y el cantar del corazón no puede silenciarse, ya que es un clamor del alma hacia al Amado. Áquel que es el objeto de su búsqueda, de su visión, de su deseo.
En este videoarte he querido complementar el canto, el video y el dibujo. Los dibujos que aparecen en la segunda parte están hechos a carboncillo y son esbozos de un día en el bosque.
Attende Domine es un canto litúrgico cristiano para el tiempo de Cuaresma. La melodía de este canto fue creado a principios del siglo XIX. Incluye un breve estribillo, Atténde Dómine, et miserére, quia peccávimus tibi, que se repite entre versos más largos. Debido a su gran popularidad, fue incluido en los libros de Solesmes en el siglo XX.
La letra actual es una adaptación de las Preces del sexto oficio del miércoles de la quinta semana de Cuaresma en el rito mozárabe que se remonta al siglo X, en la que los monjes de Solesmes compusieron una nueva melodía siguiendo una melodía gregoriana de Modo V.
Claros del bosque es un libro de la filósofa y escritora María Zambrano con el cual he querido dialogar y llevar algunas de sus palabras a este caminar por el bosque y a mi paisaje interior.
El caminant i el mur
(Obra inspirada en los poemas de Salvador Espriu)
El caminant i el mur es el título que he puesto a esta nueva pintura que he hecho inspirada en los poemas del libro, con el mismo nombre, del poeta catalán Salvador Espriu.
Así, en esta ocasión, he querido hacer un video con detalles de imagen del cuadro acompañado de dos de los poemas de este libro de Salvador Espriu. También la música es protagonista, pues sin ella el video no tendría sentido, y Ralph Vaughan Williams vuelve a ser el autor que he escogido para el acompañamiento musical. Esta vez es The Solent compuesta en el año 1902 cuando Vaughan Williams tenía sólo treinta años.
El libro El caminant i el mur de Espriu (volumen que recoge cuarenta y cuatro poemas y que está dividido en tres partes) llegó cuando ya había empezado a trabajar en el cuadro.
A menudo, la poesía me llega sin buscarla, aparece, se me da, y me habla de aquello que estoy haciendo. Sus poemas eran aquello que estaba creando, aquello que sin darme cuenta estaba buscando en aquella pintura. Las palabras de muchos de los poemas del libro me hablaban directamente al corazón y a la pintura.
Asi, igual que sus poemas, mi obra quiere hablar del caminante que emprende un viaje en sentido espiritual y que tendrá que topar con un muro que es barrera y término del camino donde acaba el curso de la existencia humana, límite de la vida detrás del cual se esconde el misterio de la muerte.
Dejo aquí los dos poemas recitados en el video:
He de pagar el meu vell preu, la mort,
i avui els ulls se’m cansen de la llum.
Baixats amb mancament tots els graons,
m’endinsen pel domini de la nit.
Silenciós, m’alço rei de la nit
i em sé servent dels homes de dolor.
Ai, com guiar aquest immens dolor
al clos de les paraules de la nit?
Passen el vent, el triomf, el repòs,
per rengles d’altes flames i d’arquers.
Presoner dels meus morts i del meu nom,
esdevinc mur, jo caminat per mi.
I em perdo i sóc, sense missatge, sol,
enllà del cant, enmig dels oblidats
caiguts amb por, només un somni fosc
que va sortir dels palaus de la llum.
Sentit a la manera de Salvador Espriu
(poema escrito entre 1951-1953)
Perquè retorna,
quan sóc perdut en l'ombra,
un debilíssim
record d'infant, les ales
passen sense tocar-me.
Encara no
La soledad de la sombra y Soledades
La soledad de la sombra es el título de esta última obra que he hecho, un dibujo de 50 x 70 cm realizado con grafito y carboncillo.
Esta obra la realicé fruto de la observación de unas sombras que iban proyectándose en la lisa cortina de una ventana en una tarde de verano. La luz iba haciendo su camino hacia su dormición y las sombras cada vez iban ganando protagonismo. Minuto a minuto las formas y dibujos de éstas cambiaban casi sin darme cuenta. Era una película con silencioso sonido de “nana” para ir a dormir. El silencio hacía presencia en ése lugar, era el silencio de las sombras, una soledad única en el atardecer, es el ocaso de luz, la soledad de la sombra.
La obra está realizada también con el acompañamiento poético de la voz de un gran poeta español Félix Lope de Vega y con su poema “Soledades” el cual no ha cesado de susurrar sus palabras a mi oído mientras dibujaba.
Así, a parte del dibujo físico, con este caminar artístico entre el dibujo y la poesía he querido realizar un vídeo donde se muestre la obra “La soledad de la sombra” acompañada del poema y de la música del compositor británico Ralph Vaughan Williams con su "Romance" compuesto en el año 1914.
Espacios de luz
Espacios de luz. Luz en el espacio. Luz que entra.
Un espacio vacío. Lleno está el espacio, de luz.
El color vive en el cristal, y el color es la luz.
Danzan las voces. Voces de contemplación.
Éste nuevo videoart está tejido con hilos de poesía, canto (voces) y fotografía.
Son lugares habitados por la presencia de la luz y de la voz. Las estancias oscuras quedan iluminadas por el color que viene de la luz que pasa a través del cristal. Y la voz suena como expresión de un interior lleno de fe. Vivencia de contemplación.
"Adoramus Te Christe" es la canción a la que he puesto voz básandome en la versión del compositor y organista francés Théodore Dubois (1837-1924).
El lugar que aparece en las fotografías es el Monestir de Sant Cugat del Vallès. Son imágenes que forman parte de la serie Luz y color (dentro del apartado de fotografía en mi página web) y que es un proyecto fotográfico realizado hace unos años.

